2026: Año del Voluntariado para el desarrollo sostenible. Compromiso colectivo para fortalecer lo público
En el marco de la declaración de Naciones Unidas del 2026 como el Año del Voluntariado para el desarrollo sostenible, se impulsa una agenda orientada a reconocer, visibilizar y promover el compromiso solidario como una dimensión fundamental de la vida democrática. El voluntariado implica una participación activa, libre y comprometida en acciones que buscan mejorar las condiciones de vida de otras personas y comunidades, fortaleciendo los lazos sociales y promoviendo una cultura del cuidado y la corresponsabilidad.
Lejos de ser una práctica accesoria, el voluntariado constituye una herramienta clave para la construcción de ciudadanía y el fortalecimiento del tejido social. A través de estas acciones, se generan espacios de encuentro, cooperación y empatía que contribuyen a reducir desigualdades y ampliar derechos. En contextos complejos como los actuales, su valor se potencia al habilitar formas concretas de intervención colectiva frente a problemáticas sociales diversas.
En este sentido, resulta especialmente significativo que instituciones públicas, como el Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, promuevan y desarrollen iniciativas de voluntariado. Estas acciones no solo acercan la justicia a la comunidad, sino que también fortalecen una perspectiva institucional comprometida con el acceso a derechos, la inclusión y la participación ciudadana.
Desde el Programa de Responsabilidad Social y Voluntariado del Centro de Planificación Estratégica, dirigido por Julián D’Angelo, bajo la presidencia de Carlos Mas Velez, se desarrollarán durante el año diversas iniciativas orientadas a fortalecer la participación voluntaria del personal del Poder Judicial, junto a diversas organizaciones de la sociedad con las que se viene articulando desde hace 13 años en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad. De esta forma, se consolida una mirada integral que articula gestión pública, compromiso social y construcción de comunidad.
El Año del Voluntariado para el desarrollo sostenible fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 78/127, destacando el papel del voluntariado como motor estratégico para fortalecer comunidades, ampliar la cooperación y acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Se presenta así como una oportunidad para reafirmar el valor de lo colectivo y potenciar el rol de las instituciones en la promoción de una ciudadanía activa, solidaria y comprometida con el bien común.




